4.4.4 ¿ HACIA DÓNDE VOY ?
EL HOMBRE, UN SER SIEMPRE EN CAMINO
El
hombre es un ser en camino. Nadie puede considerarse logrado, acabado,
terminado en tanto que viva. El hombre
es un ser modal y tiene modos de ser. El hombre vive en la esperanza de ser
más, con un profundo anhelo de vencer al tiempo y a la muerte que preside su
vida. El hombre es el ser que no se completa nunca. Su ser consiste justamente
en ser incompleto. Su existencia consiste en irse completando indefinidamente.
Su ser importa siempre una potencia. El hombre es mucho más que su historia y
su biología, es un ser que a través de sus dimensiones espacio-temporales, se
constituye en persona por sus facultades comunicativas, auto determinativas y
de creatividad, y se proyecta en el mundo en permanente estado de búsqueda y
disponibilidad.
CAMPOS MARTÍNEZ,
Luís.
El hombre, un ser en
camino
Antropología
El
hombre es el ente que se hace así mismo… pero no sólo tiene que hacerse a sí
mismo, sino que lo más grave que tiene que hacer es determinar lo que va a ser…
Idear el personaje que va a ser. El hombre es el novelista de sí mismo,
original o plagiario; el hombre es una entidad infinitamente plástica de la que
se puede hacer lo que se quiera. Precisamente por ella no es de suyo nada, sino
mera potencia para ser como Usted quiera…
El hombre no es, sino que va siendo esto y lo
otro… El hombre es lo que le ha pasado, lo que ha hecho… Inexorablemente
trayectoria de experiencias que lleva a sus espaldas, como el vagabundo el
hatillo de su haber. Ese peregrino del ser, ese sustancial emigrante, es el
hombre.
ORTEGA Y GASSER, José
Historia como
sistema.
El hombre sigue en evolución, pero la senda que pueda
presentarse a la humanidad joven y a las generaciones futuras es preocupante.
Nos preguntamos muchas veces a dónde llega la evolución, y cómo será el hombre
del mañana. Si tendrá cabeza más grande o será casi todo él cabeza, perdidos
los dientes y reducido al mínimo un sistema digestivo que sería inútil en un
régimen de nutrición sintética; acortada la columna vertebral como la de las
ranas; totalmente atrofiado los dedos de los pies, que no necesitan permanecer
diferenciados para movernos con un simple pisar pedales, y simplificadas
también las manos, que tendrán que manejar sencillas palancas y pulsar teclas o
botones.
Pero
todo esto no son sino simples especulaciones hipotéticas, a fin de cuentas, el
camino de la humanidad futura interesa relativamente poco.
Más
interesante se presenta la perspectiva de la cultura y la sociedad, de los
modos de vida y de la organización de la comunidad humana a medio y largo plazo,
de la previsible evolución de la conducta y de la vida propiamente humana.
En
este campo, la nueva ciencia analítica tropieza con una falta de información
básica, tanto más inquietante cuanto más acelerado es el progreso tecnológico y
la potenciación del poder del hombre sobre el hombre, sustraído a la reflexión
y al control racional.
https://www.youtube.com/watch?v=j1xCaSKskpk
Sólo nos queda un método prospectivo sobre la
dimensión futura del desarrollo humano. Se trata del método que da preferencia
a la consideración y actuación opcional, el llamado ARBOL DE PERTINENCIAS, las
cuales han de examinarse y seleccionarse en función de su eficacia
interdependientes para conseguir un objetivo predefinido.
Es
por lo tanto, esencialmente teleológico, y no podemos avanzar un paso en él
sin acuerdo previo sobre qué tipo de
hombre queremos hacer. Difícil objetivo. Más si tenemos en cuenta que hasta
ahora el hombre ha inventado al hombre –aunque sin quererlo, sin previsión-, al
hombre del mañana también lo inventaremos, si es que ya no lo estamos inventando.
Cabe
preguntarnos, en el grado presente de reflexión o conciencia problemática, si
es inevitable la creación de una humanidad futura irresponsablemente; o si hay
una posibilidad de idear una plenitud honesta y totalmente válida; en
definitiva, una humanidad digna…
AGUIRRE, EMILIANO
El origen del hombre
Salvat G.T. Nº 8

















