miércoles, 15 de julio de 2026

17. LA MANIPULACIÓN DEL HOMBRE ACTUAL



4.4.5 LA MANIPULACIÓN DEL HOMBRE ACTUAL

En una sociedad de consumo, donde el hombre es simplemente un ser que produce y que consume, y donde el primer valor es el LUCRO, es apenas lógico suponer que a éste debe formársele para que cumpla esas funciones, propias de la sociedad en la cual vive: hacerlo apto para que produzca cada vez más y mejor, y por consiguiente, que consuma más y más.

El hombre  máquina, el hombre  robot, es decir, al hombre esclavo, deshumanizado; al hombre: tuerca, tornillo. Lo importante es que en esta sociedad el hombre sepa algo y cada vez mejor. Poco importa que sea hombre de verdad; es decir, dueño de sí mismo, consciente de sí mismo, un ser que actúa conforme a unos valores  éticos, morales y políticos, consciente de su responsabilidad y su destino y, sobre todo, libre. Libre de verdad, libre no sólo en el sentido político, sino ante todo, en el sentido filosófico: un ser capaz de señalarse caminos y metas que alcanzar. Y menos un ser que sueña. Y hablo de los sueños, porque soñar es la más bella función del hombre. Construir sus mundos quiméricos, vivir en la dimensión de los anhelos, de las esperanzas, de la poesía y de las ilusiones, es la función más alta y más noble del hombre y es, justamente, lo que más le diferencia del animal irracional.


https://www.youtube.com/watch?v=K5PIPJL2tNc&list=PLHqvmhmxpssqmMLdft6_4EZiZ0VV31mR5&index=6

Naturalmente esto no podrán entenderlo los cuasi-hombres que manipulan la tecnología, para quienes el ideal es que el hombre sea simplemente una máquina con dos necesidades básicas ( como las computadoras ): tragar y producir. Así pues, ¿ para qué la conciencia crítica ?, ¿ la capacidad de análisis ?, ¿ la libertad de pensamiento y de acción ?, ¿ para qué el mundo de los sueños ?. Luego,  ¿ no basta en esta edad del rebaño, saber algo, hacerlo cada vez mejor y en menor tiempo, perfeccionar las cosas, para las cuales vive el hombre ?.

Porque se ha olvidado la edificación del hombre, poco importan la formación del carácter, el dominio de la voluntad, la transmisión de valores morales. La filosofía en boga, si es que a esto se le puede llamar filosofía, es la del éxito profesional. Importa más la capacidad técnica y científica; interesa mucho hacer personas que sepan un oficio, una artesanía, una profesión, no importa que ellas carezcan de principios morales, de motivaciones sociales, de nociones claras de solidaridad humana, de espíritu comunitario, de altruismo, de dignidad y de ética profesional; con la cual estamos produciendo un peligroso espécimen a todos los niveles, caracterizado por su desdén hacia todo lo que no sea productivo económica y gratificante  en la escala de valores de la sociedad de consumo…

Pero lo grave es que este raro espécimen, que ya va convirtiéndose en un arquetipo social, y que ha venido invadiendo los campos no sólo de la industria, sino los de la política y la educación misma, se ha venido llevando por delante, sin ninguna consideración ni respeto, todo lo que pudo ser la base para una vida honrada y limpia, donde el altruismo, la solidaridad, la honradez, la discreción, el respeto a los semejantes y a la naturaleza eran los valores fundamentales que aseguraban la libertad, la tranquilidad y la creencia en los valores trascendentales a la vida misma…

SANTA, Eduardo
¿ Educar, para qué ?
Revista Arco

Sólo superando estas múltiples formas de opresión que sufrimos los pueblos latinoamericanos avanzaremos en el largo camino de la personalización; es decir, la realización humana… De ahí la necesidad de repensar el problema de la humanización desde lo concreto, como la física imposibilidad de millones de Colombianos y Latinoamericanos para vivir como seres humanos.
El proceso de personalización se presenta hoy a nuestro pueblo como una exigencia de liberación.
La liberación será posible mediante el cambio del sistema total o la abolición de aquellos mecanismos y estructuras que sustentan la opresión, por lo cual no podemos quedarnos cruzados de brazos ante esta situación. Pues somos muchos los que vivimos oprimidos sin darnos cuenta de esta situación real, creyendo que el destino de ser pobres es por voluntad de Dios.

MARQUÍNEZ ARGOTE, Germán

Filosofía en perspectiva latinoamericana


   

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